CANDIDATO A SER EL ARBOL EUROPEO DEL AÑO

HISTORIA, LEYENDA Y CURIOSIDADES

A esta encina (o encino como se le conoce en el municipio), se le calcula una edad aproximada superior a 1.200 años, lo que la convierte casi con toda seguridad en una de las encinas más antiguas de toda la Península Ibérica. Constituye además para los vecinos de Mendaza un emblema. Son muchos los que todas las semanas suben al monte a “saludar” al Tres Patas, como un vecino más por el que hay que interesarse o preguntar. Al fin y al cabo, no deja de ser el más anciano del pueblo, y que por fortuna terminará sobreviviéndonos a todos.
Se ubica en el paraje conocido como “La Laguna”, a medio camino entre el pueblo y la ermita de Santa Coloma. Es una zona del monte libre de arbolado, y en donde se sitúa una balsa, en la que antiguamente abrevaba el ganado de la localidad. Cuentan que el ganado que pastaba en este lugar tenía la costumbre de rascarse en su corteza, tal y como atestiguan las fotos más antiguas que se conservan.
Parece ser que en este claro del bosque estuvo acampada parte de la retaguardia del ejército carlista, con el general Zumalacárregui a la cabeza, cuando esperaban para entrar en batalla con las tropas de la reina Isabel II en la conocida como Batalla de Mendaza, narrada por Benito Pérez Galdós (1843-1920) en los “Episodios Nacionales”. El frente de las tropas carlistas, se apostó junto al pueblo de Mendaza, mientras la retaguardia esperaba órdenes. Obtuvieron los carlistas una sonora derrota el 12 de diciembre de 1834.
Ha sufrido la furia de muchos vendavales que ocasionaron el derrumbe de varias de las ramas, y diversas podas con el fin de aligerar su peso.
El año 1993, ante el estado que presentaba el árbol (con peligro de venirse abajo) el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, a través del Servicio de Montes, procedió a colocarle dos grandes tornillos de acero, que “cosían” la grieta que se le había producido en su parte inferior. Esto fue del todo insuficiente, ya que continuaba el progresivo vencimiento del árbol por esa zona, por lo que el año 2000, unos vecinos: Pedro Alecha y Elías Asensio, decidieron colocarle el zuncho metálico que tiene en la actualidad. Este hecho ha salvado el árbol de su segura caída.
Ha habido incluso una boda debajo de su copa. El Encino de las Tres Patas ha sido y seguirá siendo un referente y un orgullo para todos los habitantes de Mendaza.